Visto así, después del fin de semana
y una resaca que no quisiera para su enemigo
ni el crápula Catulo,
pareces algo náufrago
en la isla de tu cuarto de baño.
Qué eres más ahora frente a ti
en el espejo: un poeta decadente
o la misma decadencia.
Y qué te importa,
si entre las guillette,
la pasta de dientes
y el aloe vera
sólo hay un mendigo
suplicando luz en la miseria.
lunes, 7 de julio de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
23
El verano me sujeta por las axilas
-como cuando de niños jugábamos
a levantar al más pesado, con un solo dedo,
y decíamos que era magia-
y me levanta, y me mece,
y espera que yo me ría,
y quiera ir al mar Mediterráneo,
ese que tiene gotas de sudor de los efesios,
y que mi espalda se llene de salitre
y que mi alma exhale vida de hombre pleno,
y me empuja luego hacia adentro,
desde donde hombres, mujeres y niños
parecen motas de polvo bailando,
y quiere que mire la calma boca arriba
y me bauticen las olas ojos, cuello, pecho, nalgas
y piense que tanta tristeza
que mi cuerpo ha bebido
bien vale, si ahora, aquí, en este instante
soy niño, joven, viejo
en el líquido amniótico de la existencia.
-como cuando de niños jugábamos
a levantar al más pesado, con un solo dedo,
y decíamos que era magia-
y me levanta, y me mece,
y espera que yo me ría,
y quiera ir al mar Mediterráneo,
ese que tiene gotas de sudor de los efesios,
y que mi espalda se llene de salitre
y que mi alma exhale vida de hombre pleno,
y me empuja luego hacia adentro,
desde donde hombres, mujeres y niños
parecen motas de polvo bailando,
y quiere que mire la calma boca arriba
y me bauticen las olas ojos, cuello, pecho, nalgas
y piense que tanta tristeza
que mi cuerpo ha bebido
bien vale, si ahora, aquí, en este instante
soy niño, joven, viejo
en el líquido amniótico de la existencia.
miércoles, 25 de junio de 2008
22
Empatizo contigo, Garcilaso.
Tantas veces envié a paseo
a mi fría Galatea
y luego viene ella
con su cuello blanco,
su melena de oro,
sus tacones fatales,
enfundada en unos levi's bootcut...
y cómo le digo todo
lo que le he dicho por escrito.
Ninguna palabra me salva entonces
de las manos de mi amada.
Es una araña. Y yo una mosca.
Si me dice Ven me engulle,
a mí, a mis versos,
y a mi corazón de papel mojado.
Tantas veces envié a paseo
a mi fría Galatea
y luego viene ella
con su cuello blanco,
su melena de oro,
sus tacones fatales,
enfundada en unos levi's bootcut...
y cómo le digo todo
lo que le he dicho por escrito.
Ninguna palabra me salva entonces
de las manos de mi amada.
Es una araña. Y yo una mosca.
Si me dice Ven me engulle,
a mí, a mis versos,
y a mi corazón de papel mojado.
domingo, 22 de junio de 2008
21
Esta tarde me ha llegado
un mensaje en la botella.
Tenía forma de sms
pero me pareció romántico,
casi decimonónico,
ese mensaje tuyo
que me dejó blanco.
En él, como a un Werther,
a la muerte me arrastrabas,
y moría desangrado.
Justamente yo bebía
un tequila sunrise entonces.
Sonreí ante la ironía;
las calles se habían nublado.
Mi corazón, ay, se había parado.
Cogí tu mensaje en la botella,
salí del pub, dije Ahora vuelvo,
deposité el recipiente en un contenedor
de reciclaje. Ante todo yo soy
un buen ciudadano. Y tú una perra.
un mensaje en la botella.
Tenía forma de sms
pero me pareció romántico,
casi decimonónico,
ese mensaje tuyo
que me dejó blanco.
En él, como a un Werther,
a la muerte me arrastrabas,
y moría desangrado.
Justamente yo bebía
un tequila sunrise entonces.
Sonreí ante la ironía;
las calles se habían nublado.
Mi corazón, ay, se había parado.
Cogí tu mensaje en la botella,
salí del pub, dije Ahora vuelvo,
deposité el recipiente en un contenedor
de reciclaje. Ante todo yo soy
un buen ciudadano. Y tú una perra.
miércoles, 18 de junio de 2008
20
No me diga, doctor, lo que me pasa.
No es que padezca hipocondría.
Sucede que sé bien qué me sucede.
No es que fume mucho y duerma poco.
No es que sea un crápula y suicida.
Escuche bien, no es mi niñez mala,
ni que amara a mi tutora con diez años
(y ella, claro, no me amara).
No es que los periódicos enfrenten
a los hombres y mujeres de oriente y occidente.
No es mi complejo de altura,
ni que la poesía me putee de continuo.
No es que ya no estén mis padres,
ni que no me busquen mis hermanos.
Doctor, escúcheme, lo que me pasa
es que nací mortal. Y, como todos los hombres
y mujeres de oriente y de occidente,
no me creo que una piedra contra mi cráneo
cuando ría yo esta noche
en brazos de una mujer,
bajo el rayo de luna o en un Starbucks
mecido por las olas de una cerveza,
me parta la vida y mi cerebro sea
menos valioso que un rosario de piedras.
No es que padezca hipocondría.
Sucede que sé bien qué me sucede.
No es que fume mucho y duerma poco.
No es que sea un crápula y suicida.
Escuche bien, no es mi niñez mala,
ni que amara a mi tutora con diez años
(y ella, claro, no me amara).
No es que los periódicos enfrenten
a los hombres y mujeres de oriente y occidente.
No es mi complejo de altura,
ni que la poesía me putee de continuo.
No es que ya no estén mis padres,
ni que no me busquen mis hermanos.
Doctor, escúcheme, lo que me pasa
es que nací mortal. Y, como todos los hombres
y mujeres de oriente y de occidente,
no me creo que una piedra contra mi cráneo
cuando ría yo esta noche
en brazos de una mujer,
bajo el rayo de luna o en un Starbucks
mecido por las olas de una cerveza,
me parta la vida y mi cerebro sea
menos valioso que un rosario de piedras.
lunes, 16 de junio de 2008
19
Debí de salir del coño de mi madre
-perdona, madre, que sea así, tan rudo-
y caer en las páginas de un diccionario.
No hay paso que no dé sin una palabra
santa, puta, viva o muerta.
Seguramente mi cordón umbilical
tuviera más sílabas que proteínas.
Está claro que por eso soy pálido
y tengo estos andares pausados.
Por eso mi cuna fue en verdad la luna.
Por eso estos juegos palabares.
Por eso me infecto la herida cuando digo que amo.
-perdona, madre, que sea así, tan rudo-
y caer en las páginas de un diccionario.
No hay paso que no dé sin una palabra
santa, puta, viva o muerta.
Seguramente mi cordón umbilical
tuviera más sílabas que proteínas.
Está claro que por eso soy pálido
y tengo estos andares pausados.
Por eso mi cuna fue en verdad la luna.
Por eso estos juegos palabares.
Por eso me infecto la herida cuando digo que amo.
sábado, 14 de junio de 2008
18
Si mi vientre fuera el de una mujer,
llenaría las sábanas del dolor de mis ovarios.
Si las sábanas fueran papel,
rojo sería todo lo que te amo.
llenaría las sábanas del dolor de mis ovarios.
Si las sábanas fueran papel,
rojo sería todo lo que te amo.
jueves, 12 de junio de 2008
17
Ahora que camino con una mano en el bolsillo,
y en el bolsillo no llevo más que unas monedas,
y con estas monedas no compro felicidad;
ahora que hacer ruido en el pavimento
es un acto clandestino, casi sigiloso,
todos comen, duermen o fornican
y yo -alambre, hilo, poro- sólo odio;
ahora que soy un punto gris en la ciudad,
el payaso despedido por dar pena,
la esquela borrada por dar risa;
ahora que veo con transparencia lo que soy
-un hombre que escribe que lleva un bolsillo
huero-; digo todo lo ya dicho en soledad.
y en el bolsillo no llevo más que unas monedas,
y con estas monedas no compro felicidad;
ahora que hacer ruido en el pavimento
es un acto clandestino, casi sigiloso,
todos comen, duermen o fornican
y yo -alambre, hilo, poro- sólo odio;
ahora que soy un punto gris en la ciudad,
el payaso despedido por dar pena,
la esquela borrada por dar risa;
ahora que veo con transparencia lo que soy
-un hombre que escribe que lleva un bolsillo
huero-; digo todo lo ya dicho en soledad.
lunes, 9 de junio de 2008
16
Puedo ponerme verleniano esta noche
y decir llueve sobre la ciudad
y el claro de luna me asfixia.
Pero elegiré la ebriedad de mi tono:
bajaré la persiana,
me pondré a Jeff Buckley
y si no me amas, que te jodan.
Ya habrá otras.
y decir llueve sobre la ciudad
y el claro de luna me asfixia.
Pero elegiré la ebriedad de mi tono:
bajaré la persiana,
me pondré a Jeff Buckley
y si no me amas, que te jodan.
Ya habrá otras.
domingo, 8 de junio de 2008
15
Haciendo en la noche malabares,
con un gin tonic en la mano derecha
y un cigarro en la izquierda,
y en mi cabeza tu imagen,
cuerpo intocable rodeado de hombres...
sólo consigo una buena dosis de resaca.
El domingo por la tarde pincho "I'm a loser"
mientras tu imagen desfila hacia la puerta
y mis palabras torpes
salen a encontrarse con tu cuerpo, en otra cama.
con un gin tonic en la mano derecha
y un cigarro en la izquierda,
y en mi cabeza tu imagen,
cuerpo intocable rodeado de hombres...
sólo consigo una buena dosis de resaca.
El domingo por la tarde pincho "I'm a loser"
mientras tu imagen desfila hacia la puerta
y mis palabras torpes
salen a encontrarse con tu cuerpo, en otra cama.
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